La industria del videojuego en nuestros dÃas alcanza unas proporciones verdaderamente colosales. Miles y miles de empleados por todo el mundo, docenas de compañÃas entre las que se encuentran las distribuidoras, desarrolladoras y productoras, tropecientasmil cadenas de tiendas repartidas por el globo, etc… Sin embargo tanta complejidad se reduce al fin y al cabo a una sola palabra, vender. Esta industria lanza multitud de productos al mercado y el objetivo es conseguir que el público los compre lo suficiente como para que el negocio sea rentable.
Videojuegos, consolas, periféricos, revistas y hasta figuritas son los principales artÃculos que las compañÃas deben “colocar” para obtener beneficios y poder seguir lanzando más productos en el futuro. En realidad la cosa es relativamente simple, en el mundo hay muchÃsimos aficionados a los videojuegos y normalmente disponen de fondos para adquirir estos productos. ¿Qué nos impide comprarlos a mansalva? Pues básicamente el interés que nos susciten junto al precio que tengan, y es en el primer aspecto donde las compañÃas intervienen para convencernos e inclinar la balanza a su favor. Bueno, a veces también en el segundo, recordemos que llegaron a decir que PlayStation 3 no era cara para lo que ofrecÃa.
En cualquier caso la publicidad es un medio indispensable para dar a conocer los productos, pero al margen de las triquiñuelas que se emplean para pintar las cosas mucho más bonitas de los que son ahora voy a centrarme en la fase siguiente, o sea cuando el público ya conoce el artÃculo en cuestión después de un largo bombardeo publicitario. Pongamos por ejemplo el caso de Kinect, el sensor de movimiento de Microsoft que supondrá toda una revolución en el control de los videojuegos, más o menos. Hace poco un miembro de Rare muy vinculado a este aparatejo hizo una reflexión tan sorprendente como absurda. Según explicó los gamepads tradicionales son muy complicados y los jugadores novatos les tienen miedo. Pueden equivocarse de botón o no saben ejecutar ciertos movimientos, algo que no ocurrirá con Kinect, pues este dispositivo es de fácil manejo y elimina el temor al control tradicional que tienen ciertos usuarios.
Señores, si esto no es una estupidez que venga Dios y lo vea. ¿Miedo al gamepad? Ya puestos debió decir “pánico”, habrÃa sido más contundente. De acuerdo que este sensor a priori es más sencillo de controlar pues no hay que memorizar botones ni tampoco podemos equivocarnos al realizar una acción (en teorÃa), pero eso es poco menos que llamar tonta a la gente. Yo dirÃa que alguien que jamás haya cogido un gamepad puede hacerse bien con su control en un par de dÃas, no es tan difÃcil hombre. ¿Cómo harÃan entonces para sacarse el carnet de conducir? Este razonamiento por parte de Microsoft intenta sumar puntos a su periférico para aumentar las ventas, lo malo es que no tiene demasiado sentido. ¿Esto importa? Parece que no, el caso es destacar las ventajas del producto, tanto si son ciertas como si tienen “poco peso”.
Veamos otro caso reciente, esta vez por parte de Sony y referente al dichoso 3D que nos quieren meter hasta en la sopa. Un desarrollador de Sony Worlwide Studios ha declarado que las imágenes 3D estereoscópicas pueden proporcionar ligera ventaja a los usuarios que jueguen en lÃnea frente a los que usen el 2D tradicional. Por lo visto hay estudios que avalan esto aunque depende mucho del tipo de juego en cuestión. SerÃa parecido a comparar la ventaja que tiene un usuario con una tele HD frente a otro que posea una CRT (tubo). La persona que juega en alta definición posee ventaja si el tÃtulo requiere que perciba mucho detalle en la distancia, o algo parecido. Respecto al tipo de juegos puso como ejemplo los de carreras ya que en estos casos el efecto 3D puede mostrar mejor la profundidad “real” que el tÃpico 2D, otorgando una pequeña ventaja al usuario con un flamante televisor 3D de Sony.
¿No van por ahà los tiros? Tienen que vendernos la moto del 3D (en este caso la tele) y buscan argumentos positivos hasta debajo de las piedras. No digo que no sea verdad eso de la pequeña ventaja jugando en 3D, pero no creo que por eso merezca la pena adquirir una tele 3D, y si me apuráis casi ni jugar online en 3D porque se cansa la vista. Además si hablamos de ventajas no hace falta irse al 3D. Imaginad una persona con un televisor de 42 pulgadas sentada en un cómodo sillón, con la cervecita al lado, en una habitación enorme, silenciosa, con buena iluminación y aire acondicionado. Por otro lado un chico con una tele de 22 pulgadas, sentado en una silla coja, metido en un cuchitril, con trenes pasando cerca, iluminado por una bombilla que parpadea y encima asándose de calor. ¿Cuál de los dos tiene ventaja?
Vale, he exagerado las circunstancias, pero si se trata de pequeñas ventajas las hay por todas partes, por ejemplo en la rigidez de los sticks analógicos de los gamepads. Unos son demasiado duros, otros muy blandos y algunos están en el punto justo. Los que posean el tercer tipo tienen ventaja, es evidente. En fin, para finalizar y retomando el tema de como las compañÃas intentan vendernos sus productos debo decir que sus argumentos cada vez son más pobres. Juegan con las sutilezas y los detalles irrelevantes como refuerzo extra para publicitar sus productos en vez de aportar datos concretos y prácticos. ¿Les funciona? Bueno, supongo que con alguna gente, pero aunque no fuese asà tampoco pierden nada, sólo cosas como credibilidad, respeto o confianza. Nada grave.


















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