Desde que los videojuegos empezaron a comercializarse por todo el mundo se creó sin duda un nuevo tipo de industria para el ocio que no ha parado de crecer. No obstante los videojuegos siempre han tenido un problema, su protección frente a la piraterÃa. Se ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo para combatir este problema, pero la verdad es que parece una batalla perdida en la gran mayorÃa de los casos.
Antiguamente las protecciones para PC eran muy simples, como por ejemplo formular una pregunta cuya respuesta se encontraba en el manual de instrucciones (Maniac Mansion). Obviamente la gente fotocopiaba los manuales para poder jugar “de gorra”, y debido a esto las protecciones se fueron complicando. Páginas de claves en color (Shadow of the Comet), ruedas de cartón superpuestas que giraban (Monkey Island), láminas transparentes y gafas especiales para ver los códigos (Indiana Jones y la Última Cruzada), e incluso en raros casos protecciones de hardware que incluÃan un periférico que debÃa conectarse.
Cuando los juegos pasaron a ser en CD y posteriormente DVD las protecciones se enfocaron de otra forma, pues se trataba de evitar que el usuario pudiese crearse una copia del disco en cuestión. Normalmente impedÃan a los lectores o grabadoras poder hacer la imagen, por ejemplo creando un sector defectuoso en el disco original o marcándolo con una especie de dibujo. Una protección muy polémica fue “Starforce 3″, ya que la lectura del disco era tan difÃcil que los juegos originales podÃan incluso romper ciertos lectores de DVD-ROM. Más tarde llegaron las unidades virtuales (un Fake CD pero moderno) para saltar estas protecciones y el “toma y daca” entre programadores y piratas seguÃa como siempre, por muy alto que pongan el listón siempre se puede saltar.
Pasó el tiempo y finalmente se dieron cuenta de que la herramienta de protección para los juegos de PC más efectiva era internet. Half-Life 2 fue pionero con su protección mediante el servicio Steam, la cual requerÃa activar una cuenta online mediante un serial para poder instalar el juego. Para que nos vamos a engañar, no funcionó puesto que a los pocos dÃas ya circulaban versiones piratas por internet, pero este tipo de protección se usarÃa más en el futuro. El juego multiplayer se podÃa proteger, pero la modalidad de un jugador no, de modo que internet podÃa ser la solución.
Y llegamos hasta nuestros dÃas, en los que estas protecciones online son ya habituales. Juegos como Spore o Bioshock cuentan con el temido sistema DRM, que pide obligatoria conexión a internet y ofrece inconvenientes a la hora de jugar en otros ordenadores por lo general. Estas medidas son muy criticadas por los usuarios, sobretodo cuando se piensa que los piratas juegan con su versión crackeada y sin ninguna limitación. El caso más llamativo y actual es el de “Assassin’s Creed 2″, un juego de Ubisoft que requiere de conexión permanente a internet y guarda las partidas en un servidor online. Las desventajas son evidentes, si se nos corta la conexión se detiene la partida, es imprescindible tener internet en el ordenador que juguemos y los servidores no van a funcionar toda la vida. De hecho ya se colgaron un fin de semana impidiendo a un 5% de los usuarios poder jugar, aunque desde Ubisoft dicen que compensarán a los perjudicados.
Por ahora la protección cumple sus dos objetivos básicos, evitar la piraterÃa al poco de su lanzamiento (aún no hay crack funcional 100%) y su venta en el mercado de segunda mano. Lo malo es que dicho sistema ofrece inconvenientes a los jugadores legales, hasta el punto de que algunos hayan renunciado a comprar el juego por culpa del temido DRM. Dicho esto planteo una pregunta, ¿se puede hacer una protección segura para los juegos de PC que no perjudique en nada al consumidor?. Sabréis la respuesta en el siguiente post.























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