Uno de los tÃtulos más prometedores de Electronic Arts para este año se encuentra ya a punto de salir, y hemos tenido la ocasión de probar la demo para Xbox 360, disponible en Xbox Live, y para PlayStation 3 ubicada en PlayStation Network. Partiendo de una estética a caballo entre el estilo japonés más colorista y minimalista, con toques muy acentuados de manga, nos ponemos en la piel de una chica con una habilidad asombrosa para moverse a gran velocidad entre los edificios. Mirror’s Edge nos propone realizar misiones donde el objetivo es algo secundario, primando la velocidad y la correcta agilidad a la hora de ejecutar movimientos con el mando. El resultado es un juego rápido, frenético, y donde un paso en falso nos puede hacer caer, y nunca mejor dicho…
Hay algunas cosas que vienen a la mente la primera vez que se ejecuta Mirror’s Edge. La primera son los denominados traceurs, que parctican parkour y/o free running, y que a pesar se estar entre nosotros desde hace muchos años, se hicieron populares gracias a pelÃculas como Yamakasi; también hasta cierto punto, el juego puede recordar a algunos momentos de Assassin’s Creed, pero de otra manera, y muchÃsimo mejor.
Mirror’s Edge nos propone una carrera a través de los edificios de una gran urbe, donde los tejados, azoteas y elementos urbanos no solo son los caminos a tomar, sino que a menudo nos pueden salvar la vida, siempre y cuando sepamos como sacarle provecho. Se trata a la postre de ir de un punto a otro en una ruta que está marcada de manera colorista y vistosa, pero que dependiendo del entorno, deberemos utilizar de una forma u otra. De esta manera, en Mirror’s Edge siempre vamos corriendo y a menudo improvisando sobre la marcha. La mayorÃa de elementos son escalables, se pueden saltar, podemos pasar por debajo, por encima, rodearlos, colgarnos de ellos, etc. Se trata de arrancar desde un tejado y terminar en otro en la otra punta de la ciudad utilizando prácticamente cualquier cosa de los inmensos escenarios, en los cuales destacan los elementos que son interactuables por nuestra parte más allá del salto o del rodeo, y que requieren de un tacto especial.

De esta manera, a menudo deberemos encadenar movimientos y acciones a golpe de click de varios botones para salir airosos de la situación. Este es un punto importante a tener en cuenta, ya que, si bien podemos coger carrerilla en algunas ocasiones para repetir la acción si a la primera no nos sale bien, en plena misión tendremos que improvisar sobre la marcha, ya que a menudo nos encontramos en plena persecución y, porque no decirlo, a veces tendremos que pensar rápidamente y estando en el aire, antes de caer al vacÃo y estrellarnos sobre la acera.
A pesar de que los enemigos corren, pero no pueden saltar de tejado a tejado, a veces nos encontraremos con ellos cara a cara; y van armados. Aprovechando la velocidad que suele llevar nuestro personaje, podemos ejecutar combos para desarmar al adversario, inmovilizarlo, abatirlo, etc. Y a pesar de que es posible coger y usar alguna de las armas que llevan, es visualmente más atractivo e incluso más rápido soltarles un par de efectivos golpes para proseguir nuestra carrera, sobretodo teniendo en cuenta que a menudo atacan en manada, y que saber aprovechar el entorno forma parte de nuestras vÃas de escape.

Gráficamente el tÃtulo está a caballo entre el manga y lo minimalista y no requiere de texturas muy elaboradas ni florituras, pero los desarrolladores han sabido representar perfectamente la sensación de velocidad al movernos y sobretodo, una simulación de vértigo que quita el hipo. Las alturas reciben un punto a favor gracias a un buen sombreado y a la representación de la luz solar la cual, hasta cierto punto, puede incluso destacar los elementos urbanos interactuables por donde debemos continuar, que insistimos, son en muchos casos orientativos. La cuestión está en cruzar el mapa de una punta a otra, y si bien a menudo hay elementos que deberemos utilizar nos guste o no, las formas de avanzar suelen ser a nuestro libre albedrÃo, y de un solo vistazo podemos ver e intuir hacia donde debemos ir.
Las diferencias entre las versiones de PlayStation 3 e Xbox 360 son mÃnimas. El ritmo y el frenetismo se mantiene en ambos casos, los combos y ejecuciones con el mando son casi las mismas, y gráficamente el tÃtulo son casi iguals en ambos casos. Alguna excepción podrÃan ser algunas texturas de los sistemas de tuberÃas y alguna mancha de ciertos objetos, que reflejan alguna imperfección en el caso de PlayStation 3, aunque también podrÃa ser que el juego sea simplemente asà y que se hayan mejorado ciertos aspectos en la versión de la videoconsola de Microsoft. Hay que haber probado ambas versiones para entender a qué nos referimos exactamente, y la verdad es que el juego es que las diferencias entre amnas plataformas son, al menos en la demo, muy escasas. Otra cosa es que en el tÃtulo final también lo sean.

En un momento en que las guerras y los disparos estan en el orden del dÃa videojueguil, Mirror’s Edge es, al menos en la demo, una alternativa a tener muy en cuenta para todo el que busque acción con una baja dosis de violéncia explÃcita. Vale la pena probar el juego ni que sea por su simplicidad y originalidad. Corred a bajaros la demo, nunca mejor dicho…

















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