La que tal vez sea la segunda franquÃcia más exitosa de Rockstar parece ser que está pasando injustamente sin hacer demasiado ruÃdo en su cuarta entrega. Midnight Club: Los Angeles nos vuelve a poner al volante de los coches más rápidos del mundo en un tÃtulo que rezuma espÃritu tunning por todas partes, y donde la perÃcia al volante puede ser incluso más importante que usar la cabeza a la hora de preparar nuestro vehÃculo. Por lo demás, en base, es más de lo mismo que ya sucedió en las otras entregas, pero se ha rizado el rizo en muchos aspectos.

Introducción
Nada destacable en cuanto al argumento de Midnight Club: Los Angeles, pero eso no significa que su eje central está desfasado, ni por asomo. El tÃtulo nos lleva al mundo de las carreras urbanas donde los conductores ganan reputación y dinero a partir de los éxitos -ni que sean parciales- en las diversas carreras que se celebran en la ciudad. Tenemos amigos y contactos que nos van guiando en las diversas pruebas y posibilidades que se van abriendo a lo largo del juego, un sistema de localización GPS, la policia a menudo al acecho y que nos persigue, incluso durante las carreras, y un amplÃsimo abanico de posibilidades de customización de nuestro vehÃculo, que van en aumento. El objetivo a la postre es simple: tunear el coche, para poder correr más y mejor, para poder ganar reputación y dinero el cual invertimos de nuevo en el coche para seguir adelante, y vuelta a empezar. Las cantidades de dinero susceptibles a perder, que también las hay, son insignificantes en comparación a los montantes que se barajan en el juego.

Gráficos
La ciudad está viva. Tiene su ciclo completo de dÃa y noche, tráfico rodado y de peatones, sus urbanizaciones, barrios y edificios con todo lujo de detalles, cartelerÃa, mobiliario urbano, calles estrechas y grandes autopistas, etc. Poco que decir al respecto; la ciudad ha sido representada hasta el más mÃnimo detalle y a gran escala, y está acorde con lo los gráficos de hoy en dÃa, y a pesar de que no podemos hablar de que se trata de lo mejor que hemos visto últimamente, si que supera con creces a otros tÃtulos que han intentado representar con más pena que gloria alguna gran urbe.
Pero en un tÃtulo en el que siempre estamos en el coche, es evidente que los automóviles tenÃan que ser el caballo de batalla del juego, y asà es. La representación gráfica de los coches es considerablemente buena y, al igual que la ciudad, tienen una acabado muy conseguido, pero también ya visto en otros tÃtulos. Incluso en Midnight Club Los Angeles hay algo parecido a un motor de fÃsicas que causa desperfectos a los coches cuando colisionamos, aunque por muy fuerte que sea del impacto jamás se llega a alcanzar un nivel de destrozo que vaya mas allá de abolladuras de diverso calibre y desperfectos de chapa y pintura, y siempre, el coche mantendrá su estructura intacta, y las lineas principales de su forma.
Algo que es muy destacable y que salta a la vista es que el motor del juego ha sido depurado al máximo, e incluso yendo a máxima velocidad con el vehÃculo más rápido escupiendo nitro, no hemos observado ningun bajón de fps, ni un recorte en los elementos del entorno, ni estáticos, ni de movimiento, a pesar de que en casos puntuales hemos visto algun efecto popping que no pasa de ser simplemente anecdótico. El motor incluye pinceladas de efecto blur que ayudan en la inmersión de la sensación de velocidad, que se ve coronada por algún punto de vista del jugador deseoso de disfrutar de una experiencia espectacular y que se acerca a una experiencia cinematográfica, en cuanto a los cabeceos de la cámara, en todos los casos muy suaves, pero siempre espectaculares.
Un zoom en algunos aspectos de los menús, la posibilidad de poder observar el coche desde todos los ángulos cuando está en el taller, y una leve representación en cámara lenta cuando las colisiones son mas fuertes de lo normal, son detalles que coronan un apartado gráfico de factura más que satisfactoria y notable.

Localización y sonido
El hecho de que el juego haya sido traducido a nuestro idioma, pero no doblado aunque sà acompañado de subtÃtulos puede suponer una pega para muchos usuarios, aunque para otros puede ser u valor añadido al juego, por el simple motivo de que hay ciertas expresiones y argots que nunca tienen traducción. A pesar de que la radio nos lanza mensajes constantemente, y éstos no están traducidos, su comprensión es casi instantánea tanto por el tono, como por la situación y las circunstancias en la que se comentan.
Los que les gusta escuchar el rugido de los motores no quedarán defraudados en ningún momento, como tampoco decepciona la banda sonora, muy acorde con la temática del juego, en el que el amplio repertorio musical está acorde con el motivo del tÃtulo y en la acción del momento, aunque con menos suerte. De todas formas el tipo de música está repartido por grupos u emisoras de radio, que pueden cambiarse en cualquier momento. De esta manera, cualquier jugador puede encontrar su punto satisfactorio entre el sonido de los motores y la ambientación musical. En nuestro caso, hemos dejado las opciones por defecto sin subir ni bajar volúmenes, y creemos que no es necesario hacerlo, sobretodo si tenéis unos buenos altavoces y podéis darle un poquito de volumen al tema.

Control
Tanto los aficionados a los juegos de coches como los que no, saben como mover un coche con un mando de videoconsola. Lo que sà que es verdad es que algunas modificaciones de los coches pueden suponer un punto a favor o en contra en momentos cruciales, ya que a pesar de que todos los coches se mueven de la misma forma, éstos no se comportan igual, y hay que tenerlo en cuenta.
A menudo también hay que adelantarse a lo que pueda venir, sobretodo a nivel de tráfico rodado. Hay que fijarse en los intermitentes de los coches y en la fluidez del tráfico para poder ejecutar la maniobra en el momento justo, algo que incrementa su dificultad a la par que a la velocidad. La habilidad y perspicacia al volante es de esas tareas que, en Midnight Club: los Angeles está en constante evolución.
Y los peatones, en fin; gritan tan rápidamente como se apartan, porque negarlo; no son un problema.
Jugabilidad
El tÃtulo está servido con una curva de aprendizaje y dificultad asequible para todo el mundo, e incluso se permite probar dificultades sobre las que no estamos preparados en cualquier momento. Lo que sà que hemos comprobado es que alguna ocasión parece que como si la ciudad se confabulara contra nosotros en los metros finales de alguna carrera; nada más lejos de la realidad. No hay un patrón de comportamiento preestablecido en cuanto a las dificultades del juego, ya que estas se amoldan a nuestra forma de conducir. De esta manera, un exceso de confianza puede hacernos cometer errores que ya deberÃan haber quedado atrás hace tiempo, a pesar de que en algunos momentos podemos sucumbir en un estado de frustración debido a situaciones aparentemente inverosÃmiles y que parecen hechas aposta. La imposibilidad de poder acceder a ciertos recambios hasta conseguir ciertas cantidades, que a veces parecen inalcanzables puede ser un ejemplo. Como también el hecho de poder conseguir muchÃsimo dinero, sin disputar ni una sola carrera, es otra prueba de que en el juego la dificultad no se improvisa en forma de confabulación.

Conclusión
Muchos podrÃan pensar, acertadamente, que Midnight Club : Los Angeles podrÃa haber sido un tÃtulo mucho mejor en lo que se considera next-gen, pero tal vez se haya optado por un tÃtulo que cumple con lo esperado, sin querer rizar excesivamente el rizo para mantener intacto su espÃritu e intención. El juego garantiza muchas horas al volante y seguro que los seguidores del género sabrán sacarlo provecho, y para los menos duchos en las carreras, el tÃtulo puedes servirles perfectamente de muestra de lo que se estan perdiendo en este género.

















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