Juegos de lucha, un género que tan sólo sobrevive

Los videojuegos de lucha sin duda marcaron una tendencia durante la pasada época de los 90, dando lugar a decenas de títulos cuya principal finalidad es la que suele buscar a menudo el jugador : la acción, directa y sin complicaciones. Este tipo de juegos comenzaron a hacerse muy populares en los salones recreativos sobretodo con la llegada de “Street Fighter II: The World Warrior” en el año 1991. A partir de ese momento la evolución fue constante y progresiva, con apariciones tanto de juegos únicos como de famosas sagas (Mortal Kombat, Fatal Fury, Samurai Shodown).
El éxito de este tipo de juegos se basaba en una fórmula relativamente sencilla, un grupo de luchadores que peleaban en combates de 1 contra 1 a través de diferentes escenarios. El jugador introducía su moneda de 25 pesetas (ay, que tiempos), seleccionaba el personaje deseado e iba luchando contra los demás controlados por la máquina de forma consecutiva. Por supuesto el modo de dos jugadores era algo muy frecuente, produciéndose continuos “piques” en la sala para ver quién era el mejor jugador o cual era el personaje más fuerte. Resumiendo, eran juegos de mecánica simple pero muy divertidos, especialmente porque los luchadores solían ser muy diferentes y cada uno poseía distintas “magias” (golpes y movimientos especiales) que a menudo eran secretas y celosamente guardadas aquellos que las conocían.
Dicho todo esto formulo una pregunta, ¿qué ha pasado con este tipo de juegos? Actualmente este género no goza de la popularidad de antaño ni por asomo, y aunque se siguen desarrollando algunos títulos de lucha lo cierto es que son muy pocos. ¿Cuándo empezó su declive? Bueno, tal vez su mejor momento fue la segunda mitad de los años 90, pero a partir del nuevo siglo es evidente que el género comenzó a decaer gradualmente. La prueba está en que a día de hoy prácticamente no se desarrollan nuevos juegos de lucha, tan sólo aparecen continuaciones de sagas de éxito (Tekken, Dead or Alive, SoulCalibur).
Los motivos del estancamiento de este género probablemente sean varios, pero a mi juicio el principal ha sido el inevitable paso del tiempo con todas las repercusiones que acarrea. Los juegos de lucha inicialmente estaban pensados para los salones recreativos, pero a mediados de los 90 con la aparición de las consolas de 32 bits (PlayStation, Nintendo 64) el negocio de las máquinas recreativas empezó a decaer (sobretodo en Occidente), puesto que muchos preferían jugar en casa antes que optar por las tradicionales “tragaperras”, que poco a poco te dejaban en la ruina. El aumento de potencia y calidad de las consolas domésticas en la siguiente generación (PS2, Xbox One) terminó por desplazar el sector recreativo, hasta el punto de que se empezaban a crear juegos de lucha de primera fila en exclusiva para las consolas, algo que habría sido impensable años atrás.
Actualmente parece ser que la creación de juegos de este tipo no sería un buen negocio, puesto que como ya he dicho no se desarrollan nuevas franquicias, sólo se apuesta por secuelas de títulos conocidos, “lo seguro” para entendernos. Tal vez este género no permita mostrar unos gráficos tan espectaculares como se pueden apreciar en otros, ni una sensación de profundidad tan clara, ni soporte juego en línea para muchos jugadores, y estos detalles ha jugado en su contra de cara a estos tiempos.
Los juegos de lucha tradicionales con jugabilidad 2D han derivado en algunos casos en otros con un estilo distinto y entorno 3D, como pueden ser los típicos juegos de lucha libre o el contemporáneo UFC 2009. Ya sé que no pertenecen al mismo género en realidad, pero posiblemente se prefieran hacer actualmente este tipo de títulos antes que los tradicionales 2D. No obstante este género sigue interesando a un buen número de jugadores, tan sólo hay que ver la respuesta que tuvieron el remake en alta definición de “Super Street Fighter II: Turbo” y el reciente Street Fighter IV, que aún perteneciendo a esta saga con miles de fans no de dejan de ser juegos de lucha en 2D de los de antaño.
En realidad no es fácil que un género de videojuego permanezca triunfante y sin modificar sensiblemente su jugabilidad con el paso de los años. Las aventuras gráficas tal vez han corrido peor suerte que los videojuegos de lucha, pero en cambio el género FPS (first person shooter) se ha mantenido fuerte como una roca. También es verdad que han aparecido muchos títulos de este tipo en tercera persona, pero en realidad a veces el mayor cambio jugable ha sido sólo la perspectiva. Actualmente el género de lucha clásico ha sido relegado a una segunda fila, pudiéndose ver en el bazar de Xbox live o PSN, pero casi a modo de recuerdo y sin que aparezcan grandes lanzamientos comerciales.
Conclusión, el género de juegos de lucha sigue aguantado pero a duras penas, y va camino de la extinción. Una verdadera pena porque nos brindó horas y horas de buena diversión en el pasado. Ahora tenemos juegos mucho más complicados y profundos, con un nivel técnico impresionante y grandes posibilidades para el modo online, pero… ¿nos divierten tanto como lo hicieron los de lucha?
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