El mundo videojueguil está siempre marcado por las tendencias de la época, el paso a los gráficos 3D, los sticks analógicos, el juego online, la alta definición o las imágenes tridimensionales son algunos ejemplos de la evolución de este sector. En este artÃculo voy a centrarme en el tema de los controles para videojuegos de consola, o sea el tÃpico y versátil gamepad frente a los sistemas de detección de movimientos que al parecer se impondrán en el futuro.
Precisamente hace poco Shinji Mikami (creador de Resident Evil) declaró a la revista oficial de PlayStation 3 que los controles por movimiento de Sony y Microsoft, Move y Kinect respectivamente, no tendrán un impacto real en el mercado hasta dentro de mucho tiempo. Estima que serán un estándar dentro de unos 10 años, y añade que cuando la tecnologÃa sea capaz de reconocer un leve movimiento de nuestros ojos ya no serán necesarios los mandos nunca más.
De estas palabras se deduce que la industria videojueguil planea ir introduciendo los sensores de movimiento entre el público hasta que llegue el dÃa en que los gamepads sean meras piezas de museo. Pues tengo malas noticias señores, tal cosa no es posible por mucho que avance la tecnologÃa. ¿Por qué digo esto? Paso a explicarlo.
En primer lugar debemos establecer una diferencia entre los controladores por movimiento “hÃbridos” y ”puros”. En el primer tipo se encuentran Wiimote o el inminente Move, controles que combinan la detección de movimiento con los tÃpicos botones. En definitiva son mandos con el añadido de dicho sensor. Ahora bien, el segundo tipo pertenecerÃa al revolucionario Kinect, algo muy distinto porque no tenemos un controlador fÃsico. La detección de movimientos y también sonidos se realiza mediante un aparato que ni siquiera tocamos. Nosotros somos el control, como reza el slogan de Microsoft.
Esta claro que los controles del primer tipo son perfectamente viables (la consola Wii es una prueba indiscutible) y sirven para cualquier género de videojuego. Que funcionen mejor o peor que el clásico gamepad ya es otra cuestión, pero lo cierto es que permiten controlar cualquier tÃtulo. Ahora bien, no creo que pueda decirse lo mismo de los del segundo tipo, o sea Kinect. En este caso los juegos están pensados desde su inicio para ser controlados mediante este dispositivo, pero su aplicación a otro tipo de tÃtulos más convencionales se me antoja muy difÃcil. Jugar a Gears of War o Halo con Kinect serÃa indudablemente más complicado e incómodo que hacerlo con nuestro habitual gamepad. Qué quiero decir con todo esto? Pues que una tecnologÃa más avanzada no siempre es sinónimo de mejorÃa, y creo que es justo lo que ocurre en este tema.
Supongamos que ya tuviéramos a nuestra disposición tecnologÃa que permitiera reconocer perfectamente el movimiento de los ojos, la voz, nuestro estado emocional y hasta nuestros propios pensamientos. Muy bonito e impresionante, ¿y qué? ¿JugarÃamos mejor que con nuestros gamepads? Sinceramente, lo dudo mucho.
Tened en cuenta que gracias a los utilÃsimos dedos de nuestras manos nos es posible ejecutar con un pad varias acciones simultáneas a velocidad de vértigo, o simplemente repetir una muchas veces (machacando botón) también a un ritmo rapidÃsimo. ¿Cómo realizar esas acciones sin tocar nada? Aún pudiendo controlar el juego con nuestros pensamientos (cosa con la que algunos sueñan) no creo que fuese sencillo. Imaginad que en un juego de acción queremos dar una voltereta, parapetarnos, asomarnos y luego disparar al enemigo. ¿SerÃa más rápido tener consecutivamente esos pensamientos que ejecutar las acciones con el pad? Con una tecnologÃa de la leche (y una mente entrenada) tal vez se tardase lo mismo, pero no creo que fuese más rápido ni tampoco mejor control.
Conclusión, a priori puede parecer muy “chulo” eso de que se reconozcan nuestros movimientos asà como también la voz, pero a la hora de la verdad (o sea de jugar) en mi opinión esa moderna tecnologÃa no supera al viejo gamepad que controla bien cualquier tipo de género videojueguil. Kinect supondrá el lanzamiento de tÃtulos menos convencionales orientados al jugador casual, pero no será un control “todoterreno” como el tÃpico pad. Es más, seguramente con un gamepad puedan controlarse bien los juegos pensados para Kinect, aunque la “experiencia de juego” cambie. Muy impresionante eso de correr, saltar, parar o lanzar cosas, acariciar tigres (yo acaricio a mi perra y me sale gratis) y demás movimientos, pero esa tecnologÃa tiene sus limitaciones a la hora de querer implantarla en ciertos juegos. Ah, y sin olvidar el tema de lag o retraso, que siempre es una pega a tener en cuenta.
En fin, en este terreno la industria y su marketing se encaminan por la dirección de la “vistosidad tecnológica”. ¿Eso es malo? No, bueno tal vez para nuestro bolsillo, pero lo curioso es ver como muchos piensan que el control fÃsico puede llegar a quedar obsoleto. Hombre, si la industria se  empeña en ello por supuesto, pero desde mi punto de vista no hay concepto que supere el control del gamepad. Ya veremos como evolucionan los sensores de movimiento y si finalmente los pads terminan guardados en el armario. Yo pienso que tal cosa no sucederá jamás, ¿y vosotros?



















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