
Hace unos dÃas se lanzó la nueva e importante actualización del dashboard para Xbox 360, algo que aprovecharon desde Microsoft para realizar una oleada masiva de baneos. Se estima que los usuarios vetados han podido llegar hasta los dos millones, aunque desde la empresa afirman que dicha cifra es exagerada, y aunque no facilitan el número exacto dicen que no ha sobrepasado el millón.
¿Por qué no dan cifras oficiales? Tal vez se “averguencen” de haber baneado a tanta gente o teman las repercusiones de ello pues el bufete de abogados Abington IP les ha demandado por retrasar las expulsiones hasta después del lanzamiento de tÃtulos famosos o muy esperados, como en los casos recientes de Halo 3: ODST o Modern Warfare 2. En la demanda se señala que la compañÃa busca conseguir el mayor número de suscripciones (nuevas y renovadas) de Xbox Live antes de expulsar a los dueños de consolas modificadas.
Una de las más polémicas consecuencias del baneo es la imposibilidad de instalar juegos en el disco duro, algo que en mi opinión roza la ilegalidad. Es cierto que dicha opción no es “nativa” de la consola, ya que se implementó con la actualización del pasado mes de Marzo, pero en las consolas nuevas que ya la llevan implementada quizás si podrÃa considerarse una caracterÃstica de origen.
No voy a entrar en el debate de si Microsoft de aprovecha o no del modo en que realiza los baneos (es evidente que lo hacen), ni tampoco de si se ha vulnerado algún derecho de los usuarios que han modificado su consola. No señores, eso ya está muy visto, yo quiero hablar sobre la personas baneadas injustamente. ¿Existen tales errores? Por supuesto, no son demasiado abundantes pero tales caso ocurren, no os quepa duda.
La gran mayorÃa de los baneos injustos se producen por culpa de la propia compañÃa Microsoft, concretamente debido a su “magnÃfico” SAT (servicio técnico). Los empleados de este servicio no se distinguen precisamente por su eficiencia, sobre todo a la hora de comprobar las consolas averiadas que les entran o las reparadas que envÃan. Cuando reciben una Xbox 360 averiada no averiguan si ha sido modificada y tiene un firmware para leer copias, ni tampoco suelen abrir la bandeja para ver si tiene algún disco en su interior. En cuanto al número se serie sà lo comprueban para ver si la consola no ha sido baneada y sigue en garantÃa, pero sólo miran el externo (que ha podido ser cambiado por el usuario) en vez de encender la consola y verificar el interno, por asà decirlo.
Estos métodos cómodos y rápidos a la hora de trabajar ha traÃdo desagradables consecuencias a algunos usuarios legales. ¿Cómo? Suponed que un chico manda su consola al SAT debido al fallo de las tres luces rojas. Cuando la reciben posiblemente opten por enviarle una “nueva” ya que la suya no puede arreglarse. La consola nueva podrÃa perfectamente ser otra perteneciente a un usuario pirata que han reparado pero no enviado a su propietario por algún motivo. El usuario legal recibe la consola modificada sin saberlo, juega sólo con originales y finalmente resulta baneado por poseer un firmware capaz de cargar copias. Este muchacho puede reclamar hasta quedarse afónico, probablemente no le quiten el baneo a su consola.
Se realizan muchas comprobaciones vÃa online para saber si las consolas han sido modificadas, tantas que algunos jugadores han sido baneados por instalar ventiladores u otro componente no enfocado al pirateo en su consola, o simplemente porque su xbox 360 está algo “cascada” y eso provoca error en los chequeos y ocasiona el temido baneo. Después de esta última  oleada asesina de baneos se ha creado un ambiente de miedo e incertidumbre, sobretodo entre los padres que quieren comprar una consola a sus hijos por Navidad. Algunos adultos preguntan en las tiendas si sus hijos pueden ser baneados por descargar ciertos contenidos de Xbox Live o por alguna otra causa no relacionada con la piraterÃa, hasta tal punto de llegar a decantarse en algunos casos por la compra de PlayStation 3 cuando tenÃan pensado inicialmente adquirir la consola de Microsoft.
Todo lo que cuento es rigurosamente cierto, todos estos casos existen, en mayor o menor número se han dado y me temo que se seguirán dando. Resumiendo, Microsoft hace pagar a justos por pecadores, dado que los baneados injustamente son relativamente pocos se lo pueden permitir. La demanda anteriormente citada va por otros derroteros como ya he explicado, pero en mi opinión este es el tema con que deberÃan atacar los abogados. ¿Cómo saben si un usuario ha baneado su consola? ¿Su sistema de comprobación es infalible? ¿Nunca se han equivocado? Microsoft juega con fuego y se va a terminar quemando como no empiece a replantearse sus métodos.
















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